miércoles, 14 de junio de 2017

Los ministerios de Ciencia, Producción y Agroindustria firman acuerdo sobre bioeconomía


Al momento de la firma, los ministros Lino Barañao, Ricardo Buryaile y Francisco Cabrera.

Buscará incentivar la incorporación de valor agregado a nivel local, para aumentar la eficiencia económica y la diversificación productiva con resguardo del medioambiente.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MINCYT) firmó junto con las carteras de Agroindustria y de Producción un convenio marco de cooperación y asistencia técnica para promover una economía sostenible, capaz de generar empleo e impulsar los mercados regionales sin descuidar la ecología.

La decisión contiene un enfoque intersectorial y multidisciplinario que estimula un uso racional de los recursos naturales, la adaptación y mitigación del cambio climático.

La ceremonia se llevó a cabo en el Centro Cultural de la Ciencia (C3), con la participación del titular del MINCYT, Lino Barañao, los ministros de Agroindustria, Ricardo Buryaile, y de Producción, Francisco Cabrera.

Asimismo, acompañaron la rúbrica del acuerdo el secretario de Articulación Científico Tecnológica, Agustín Campero; el coordinador ejecutivo del Gabinete Científico Tecnológico, Alejandro Mentaberry; el subsecretario de Políticas, Jorge Aguado, entre otros miembros del gabinete del MINCYT.

Por parte del Ministerio de Agroindustria, asistieron el secretario de Agregado de Valor, Néstor Roulet; y el subsecretario de Bioindustria, Mariano Lechardoy.

En ese marco, Barañao expresó: “Es importante articular políticas de Estado, y en este caso es particularmente relevante porque la bioeconomía está cambiando al mundo y porque la Argentina tiene posibilidades muy grandes para destacarse, no sólo en términos económicos sino también en términos de desarrollo social, ya que la movilidad social ascendente y los trabajos del futuro son temas centrales que hacen a la calidad de vida de los argentinos”.

A continuación, Buryaile señaló: “La bioeconomía es un concepto que se retroalimenta tal cual lo hacen nuestras producciones.



Somos cada vez más personas en el planeta y como país tenemos que producir cada vez más alimentos, pero tenemos que hacerlo de manera sustentable ambientalmente, productivamente y económicamente”, es por eso que “la agroindustria es un actor fundamental para el desarrollo de la bioeconomía, que se presenta como futuro de nuestro país y del mundo”.

Por su parte, Cabrera destacó: “El desarrollo de políticas públicas con foco en el cuidado del medioambiente es parte fundamental de nuestra agenda”.

Y agregó: “Debemos promover una economía sustentable a partir del uso eficiente de los recursos naturales en las distintas actividades productivas”.

A su turno, Mentaberry consideró: “El camino a la bioeconomía no es un camino espontáneo, necesita de la intervención del Estado.

La ciencia y la tecnología por sí solas no van a cambiar la realidad, pero aplicarlas con inteligencia nos permitirá resolver problemas acuciantes en el mediano y largo plazo”.

El convenio se firmó en el marco de la iniciativa Bioeconomía Argentina, que tiene el propósito de generar y apoyar cadenas de valor compatibles con un modelo de desarrollo que utiliza los recursos, procesos y principios biológicos para la producción sustentable de bienes y servicios, en función de los conocimientos y las tecnologías disponibles.

Este esquema presenta un elevado potencial, ya que reportará beneficios vinculados con la creación de empleo, capacitación de recursos humanos, transformación económica, diversificación de la matriz productiva y agregado de valor a las exportaciones.

Además, favorecerá la calidad de vida de las personas al atender factores naturales, sociales y culturales.

El documento sienta las bases para la colaboración profesional y técnica de los tres ministerios, con el fin de llevar adelante proyectos y actividades tendientes a profundizar los saberes científicos y el perfeccionamiento de tecnologías amigables con el medio ambiente.

También prevé el diseño, promoción e implementación, junto con los gobiernos provinciales y otros actores territoriales, de acciones consecuentes con los fundamentos de la bioeconomía.

MINCyT


lunes, 12 de junio de 2017

Argentina fue distinguida por su contribución en la investigación marina



La UNESCO reconoció el trabajo de la Iniciativa Pampa Azul por la inversión sostenida en investigación marina

En la Conferencia Mundial sobre los Océanos que realiza la ONU en Nueva York, la UNESCO reconoció el trabajo de la Iniciativa Pampa Azul por la “inversión sostenida en investigación marina”.

La Iniciativa interministerial Pampa Azul, coordinada desde el Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación Productiva a través del Gabinete Científico Tecnológico (GACTEC), fue distinguida durante la Conferencia Mundial sobre los Océanos, organizada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por su inversión sostenida en investigación marina, junto a ocho países y organizaciones de todo el mundo.

El reconocimiento lo recibió la delegación argentina, encabezada por el secretario de Política Ambiental, Cambio Climático y Desarrollo Sustentable del Ministerio de Ambiente, Diego Moreno.

En la Conferencia se reunieron representantes de todos los países miembro de la ONU para discutir sobre la aplicación del objetivo N° 14 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), sobre la conservación y utilización sostenible de los océanos, mares y recursos marinos.

En la ocasión, además, el representante de la delegación argentina presentó el documento “Horizontes estratégicos para el Mar Argentino”, unapublicación realizada por el Ministerio de Ciencia que establece los objetivos prioritarios, las metas y líneas de acción planteadas por la Iniciativa interministerial Pampa Azul a mediano y largo plazo.

Pampa Azul es una iniciativa estratégica para la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación productiva en las áreas vinculadas al mar.

Entre sus objetivos se encuentran el fortalecimiento de las infraestructuras de investigación, la promoción de innovaciones tecnológicas, la formación de recursos humanos especializados, el desarrollo de las industrias vinculadas al mar, la configuración de una conciencia marítima en la sociedad y el ejercicio de la soberanía en los espacios marítimos nacionales.

Comenzó a implementarse en 2014 con una línea de trabajo de 10 años con el fin de articular las acciones científico-tecnológicas impulsadas desde el Estado en relación con el mar. Las áreas geográficas prioritarias de la iniciativa han sido identificadas en base a sus características oceanográficas, la importancia de sus ecosistemas  y el potencial impacto de las actividades humanas.

Entre ellas se encuentran el Banco Burdwood/Área Protegida Namuncurá; el Agujero Azul/Talud Continental; el Golfo San Jorge; las Islas Georgias y Sandwich del Sur y el sistema fluvio-marítimo del Río de la Plata. Para el 2017 se han previsto 18 campañas oceanográficas de investigación hacia estas áreas.

Integran también la iniciativa los ministerios nacionales de Relaciones Exteriores y Culto; de Agroindustria; de Turismo; de Defensa; de Seguridad; y de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

Cabe destacar, asimismo, el importante rol del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), involucrado con la iniciativa a través de sus investigadores, sus centros y buques de investigación.

También abarca a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE); el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP); el Servicio de Hidrografía Naval (SHN); diversas universidades nacionales; y demás institutos y centros de investigación.

MINCyT